Conoce un poco

Soy Jaume Ross, creador de contenido literario, lector profesional y corrector editorial.

Trabajo con lectores y escritores que quieren tomarse en serio la lectura y la escritura, con un enfoque claro: mejorar textos reales con criterio técnico y procesos honestos.

de mi historia

Si tuviera que explicarte a qué me dedico en una llamada, te diría algo así:

Mi nombre es Jaume Ross y trabajo con libros, textos y personas que quieren escribir mejor o entender mejor lo que leen. Suena amplio, lo sé, pero en el fondo es bastante concreto. Soy creador de contenido literario, lector profesional y corrector editorial. Paso muchas horas leyendo y analizando por qué un texto funciona o no y pensando cómo podría mejorar.

Siempre he sido bastante obsesivo con la literatura. De los que subrayan, toman notas, comparan versiones y se preguntan por qué una escena emociona y otra no. Decidí tomármelo en serio y formarme en corrección ortotipográfica, corrección de estilo y lectura profesional. Y ahí entendí que disfrutar de los libros está muy bien, pero entender cómo están construidos cambia completamente la forma de leer… y de escribir.

Desde entonces he acompañado a distintos autores que me han ido confiando sus textos. Personas que escriben en casa, que están empezando o que llevan tiempo atascadas con una novela. Al leer manuscritos siempre se repiten los mismos problemas una y otra vez: estructuras que no sostienen la historia, personajes que prometen mucho pero se quedan planos, capítulos que sobran y otros que deberían existir y no están.

No trabajo como editor de una gran editorial ni vengo a vender una épica imposible. Trabajo desde mi escritorio, normalmente en Zaragoza (aunque paso bastante por Madrid), y casi todo lo hago online. Leo, analizo, escribo informes, preparo sesiones para los clubes, respondo correos, grabo vídeos y sigo estudiando narrativa como si fuera una asignatura eterna.

También escribo. Fantasía y thriller, sobre todo. No tengo nada publicado aún, y no lo escondo. Para mí escribir y analizar textos forman parte del mismo aprendizaje. Diría que soy un tercio lector, otro escritor y el otro restante editor, todo mezclado.

Hace poco decidí empezar a contar todo esto en público: lo que aprendo, lo que veo en los manuscritos, cómo funciona de verdad el trabajo editorial, qué errores se repiten, qué libros están bien construidos y cuáles no tanto. Lo hago en YouTube, Instagram y TikTok, aunque donde me siento más cómodo es en el formato largo horizontal, explicando las cosas con calma.

Lo que intento aportar es bastante simple: claridad. No me interesa el postureo literario ni el discurso grandilocuente. Prefiero decir “esto no funciona por esto” y “esto sí funciona por esto otro”. Sin humos. Sin vender fórmulas mágicas. Con respeto por quien escribe, pero también con honestidad.

Hay algo que me frustra del mundo editorial actual, y es la cantidad de libros que salen al mercado sin haber pasado por un proceso serio de revisión. Textos que tenían potencial y que se quedan a medio camino porque nadie se atrevió a señalar lo que sobraba o lo que faltaba. Ahí es donde siento que mi trabajo tiene sentido: ayudar a limpiar el ruido para que la historia funcione.

Trabajo sobre todo con ficción y ensayo. Con gente dispuesta a revisar su texto de verdad, no solo a recibir aplausos. Me gusta detectar qué le falta a un manuscrito para brillar y qué partes lo están lastrando. Prefiero señalar tres problemas importantes que veinte detalles irrelevantes.

Si después de leer todo esto piensas algo como: “vale, esta persona parece seria, no vende humo y probablemente se tome mi texto en serio”, entonces seguramente podamos entendernos bien.

Y si no, tampoco pasa nada. Al final, esto va de encontrar a la gente adecuada para leer, escribir y trabajar juntos con calma y, sobre todo, criterio.